Por la fecha 27.
![]() |
| Foto: Prensa GyE |
Gimnasia
perdió en la tarde de ayer contra Independiente Rivadavia y consumó una nueva
derrota fuera de casa, llegando a las siete consecutivas.
Dispuesto a sumar de visitante y seguir en carrera por alcanzar el
octogonal, el Lobo se presentó en
Cuyo enfocado en volver a desplegar el juego que mostró la fecha anterior;
mientras que Independiente, luchando en los puestos de arriba, en conseguir una
nueva victoria que le permita seguir soñando por un primer ascenso.
El partido comenzó con la Lepra presionando alto y en bloque, y con un Gimnasia agazapado, prolijo y preocupado en cerrar todos los espacios de su área con determinación. El dominio del local se hizo sentir desde los primeros minutos, con acciones desde los costados que terminaron en centros no aprovechados por los delanteros.
En esas aproximaciones, a los 12' tras un envío desde la banda, Victorio Ramis se adelantó a Alan Sosa en la dirección del balón y de cabeza la mandó por un costado del palo. Fue apenas un aviso, porque para sorpresa de todos, la primera clara llegó para la visita: en una rápida jugada que nació desde el centro, Lucas Chiozza habilitó perfecto a Juan Tévez que quedó en soledad frente al arco, pero se enredó con la pelota y fue achicado por el 1 Maximiliano Gagliardo, apagando el peligro. Una vez más, el atacante del Lobo desperdiciaba una ocasión clave.
El ex albiceleste, Matías Reali, en la siguiente acción intentó lastimar con un cabezazo que se fue por arriba del travesaño, mientras que a los 32' casi se abre el resultado para los mendocinos cuando en una combinación de contra, Ezequiel Ham definió al cuerpo del arquero y malogró la oportunidad de poner en ventaja a su equipo. El partido se hizo bastante peleado en el medio y el cuadro jujeño, que parecía haber viajado con la única intención de defenderse y no ser apabullado, cumplía su tarea con creces.
El complemento se inició con los de Marcelo Vázquez presionando
con más ahínco, más plantados y jugando más corto que en la primera etapa. Al
minuto de juego Hugo Soria probó desde afuera con un remate elevado, en tanto
el mediocampo triangulaba pelotas sin mucho peso en la estocada final.
Pero más allá de ese efímero golpe de brillo, Rivadavia, que había salido limitado, volvió a acentuar su dominio y acorraló a su rival: primero a los 20' cuando Maximiliano González con un venenoso tiro puso en exigencia a Sosa, quien despejó con solvencia mandándola al tiro de esquina.
Fue ahí cuando llegó el gol de los dueños de casa: solo y sin marca, Juan Manuel Elordi entró de cabeza y señaló el 1-0. Luego de eso, Gimnasia ensayó pobres situaciones; y para nublar el panorama, en un nuevo córner, Hernán Pellerano agarró a Alex Arce en el corazón del área y Gastón Monzón Brizuela no dudó en cobrar la pena máxima. Discutible jugada, que terminó con el paraguayo goleador del certamen anotando desde los doce pasos.
Parecía que el encuentro cerraba sin más emociones, pues la visita se mostraba sin reacción y desalentado por el rafagazo, y los de Alfredo Berti, con falta de fluidez pero cómodos, esperaron el pitido final sin más. Sin embargo, a los 41' con un pelotazo frontal proveniente de Juan Pablo Córdoba, Nicolás Miracco recibió y proyectó en Diego Nakache, que la empujó con Gagliardi vencido. Destartalado y sin esquema, en el último tramo del cotejo el Lobo buscó por todos lados la igualdad que nunca llegaría. Finalmente, Monzón Brizuela cortó el suspenso y apuntó a la mitad del campo.
Así, Gimnasia volvió a perder lejos de su estadio y no pudo seguir
subiendo en la tabla en su afán de arrimarse a la zona de clasificación. No
mereció perder, pero su falta de resolución en los metros finales cuando tuvo la
oportunidad y la tenue respuesta que mostró cuando se encontró en la adversidad,
lo terminaron de castigar. En la próxima jornada recibirá a Chaco For Ever, en
un duelo fundamental para despegarse y estirar la cantidad de puntos que lo
separan de los puestos del fondo.
