Que lo mantiene a cinco del reducido.
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| Foto: Prensa GyE. |
Gimnasia empató con
Mitre y volvió a sumar en condición de visitante luego de siete presentaciones.
A cinco jornadas del cierre del torneo regular, siguen las expectativas por un
lugar en la zona de clasificación.
Decidido a no volverse con las manos vacías y así darle
entereza a la buena cantidad de puntos que viene consiguiendo cuando juega en
casa, el Lobo se presentó en el
Estadio Doctores José y Antonio Castiglione de la capital santiagueña para
medirse ante el Tigre de la Roca, en
un encuentro válido por la fecha 29 de la Primera Nacional.
El arranque del partido fue más que auspicioso para los de
Marcelo Vázquez, porque solo pasaron 3' para que el equipo inaugure el marcador.
Fue Fernando Brandán el autor de la ventaja, aprovechando el error en defensa
de Gonzalo Soto.
Con el tempranero golpe, Gimnasia tomó las riendas del encuentro.
Asedió la valla contraria con buenas intenciones, primero con una jugada que no
pudo conectar con Juan Tévez dentro del área, y después con un remate mordido
de Brandán que se fue ancho. Faltaba claridad, sí, pero el Lobo imponía condiciones y limitaba a Mitre a replegarse en su campo.
Del otro lado, con el correr de los minutos, al local le costó digerir el asunto, mostrándose muy liviano en defensa y casi sin transición entre sus mediocampistas y delanteros. A los 18' recién llegó su primera clara con el cabezazo mal ejecutado de Daniel González proveniente de un centro por derecha.
Pasada la primera media hora, el conjunto jujeño bajó la
intensidad, y Mitre, que levemente había levantado el rendimiento, intentó
lastimar con centros llovidos no llevando mayor peligro al arco defendido por
Alan Sosa.
Llegando al final de la primera etapa, la visita pudo
estirar el resultado pero la faltó suerte y eficacia: Iván Ortigoza quedó con
la bocha servida dentro del área y le pegó defectuoso, siendo despejado el tiro
por el golero Brian Bustos. Y cuando parecía que los 45' iniciales cerraban sin
más emociones, Santiago Rosales para el Aurinegro
agarró el balón suelto de un envío frontal, tras una buena intervención de
Sosa, y remató ahora sin oposición, señalando una igualdad inesperada e
inmerecida, que desnudó las siempre catastróficas desatenciones en la defensa
del Lobo.
Gimnasia salió al complemento como en el inicio del juego: mejor
plantado que su rival, pero con el correr del cronómetro tristemente esa
rebeldía se diluyó. Generó pobres aproximaciones que no pusieron en alerta a
Bustos y el partido entró en un bache difícil de ser superado, porque los de
Alfredo Grelak, que aunque se presentaban más ordenados, tampoco proponían
mucho.
Pese a ello, a los 16' probó Rosales para los dueños de casa
con un zapatazo desviado, mientras que a los 22' el ingresado Francisco Galván
cabeceó en el área despidiendo la pelota por arriba del travesaño. En tanto,
replicaría para la visita a los 33' el fresco Lucas Chiozza con un disparo que
terminó estrellado en el palo.
Sin trámite en la mitad de la cancha y abusando de pelotazos, las situaciones escasearon y los minutos chatarra comenzaron a aflorar. Ninguno de los dos equipos pudo asumir el dominio y el empate se advertía clavado mucho antes de tiempo que finalizara el compromiso. Así fue. En el afán de luchar hasta el final por un lugar en la zona de privilegio, se sabrá si el punto conseguido coopera en la causa cuando el próximo domingo Gimnasia reciba al líder de la zona, Chacarita.
